6 de febrero de 2007

Una gran chica llamada MIGUEL

Confío en que este post no se hará famoso de ninguna forma como para que el nombre Miguel sea paradigma de ambiguedad sexual.

Ayer me encontré con un gran amig@ mi@ que conocí hace tiempo en una excursión por las discos. Nos hicimos patas desde el primer instante cuando me invitó a bailar una canción de los Abuelos de la Nada. Todo lo que sea o tenga que ver con Calamaro siempre me ha traído buenas experiencias.

Entonces "Migue" no se transformaba pero tenía "la inquietud". Jamás olvidaré la vez que nos encontramos en las horrorosas colas del SAT en el centro civico y nos fuimos a chequear las tiendas del centro de Lima. Llegamos a las galerias del Virrey de Santa Fe donde se compró unas monísimas plataformas transparentes. Todavía no se me quita de la mente la cara de la vendedora cuando Migue le dijo que se queria probar las tabas. La gente de esa galería nunca se olvidará de nosotr@s.

Después de tiempazo nos hemos vuelto a encontrar para celebrar que ahora administra la sucursal de la distribuidora donde empezó como simple vendedor. Lo logró sin ocultar su opción homosexual al resto del personal. "Increiblemente" nunca se involucró sexual ni sentimentalmente con ningún compañero de trabajo (yo no puedo decir lo mismo ji ji) aunque oportunidades no le faltaron.

Felicitaciones Miguel y espero que tu ejemplo cunda más que el pánico, para que vean que no todo es puterío en la vida de una traca!

1 comentario:

  1. Muy interesante. Es trsiet que haya aun rechazo a los travestis dentro de la misma sociedad gay. Bien por tu amig@. Y no dejes de postear, me gusta tu manera de escribir

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